martes, 12 de octubre de 2010

En mis sueños, nos encontrábamos tú y yo...

Esperar,
esperar...
¡Me cansé de esperar!
Llegó la hora
de subirme
al caballo blanco.

Si tengo que esperar,
que no sea sentada.
Voy cabalgando,
quizás,
te vea en el camino.

Por más que digan
"si estás perdido,
quedate quieto,
será más fácil encontrarte",
con vos es diferente.
No sirvió,
no viniste,
¿servirá que vaya
con mi caballo?

Si los dos estamos sentados,
podemos quedarnos
toda una vida esperando.

Sin montura,
sin herrajes,
es perfecto.
Mi caballo blanco...
¡Mi príncipe Azul!
No, eso es común.
No serías vos...
Mi príncipe Verde
Así te vestís vos:
de blanco y verde.
Mi príncipe,
Shaoran Kun.

Pedirle ayuda al caballo
dio resultado.
Pero, estando tan cerca,
¿por qué no te ví
hasta que estuve lejos?
Otra vez,
te estás yendo...
¡quedate quieto!
No sé cómo decírtelo...
Mis sueños me dan ideas,
pero no me dan
el valor que necesito.

No esperé,
ni sufrí,
ni busqué,
tanto
para dejarte ir.

Una historia
que no tiene fin.
Porque la vida...
nunca termina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario